EL TRABAJO CON ANSIEDAD Y DESMOTIVACIÓN
Este año estoy trabajando con ansiedad. Es la primera vez en mi vida que ir a clase y enseñar me da pereza. Cada día es lo siguiente: levantarme a las 6 de la mañana, coger el autobús a las 7 para llegar al trabajo a las 8. A las 8 empieza mi primera y desde ahí cada clase son 45 minutos sin parar de hablar. Si te paras en mitad de la clase y les preguntas algo, relacionado con el temario, nadie responde. Pero todo el mundo callado, atendiendo. Pero nadie responde. Así, 45 minutos detrás de 45 minutos. El nivel de agotamiento mental se nota cada día. El nivel de desmotivación diario en el centro también. Es un ambiente en el que parece que nos comportamos como verdaderos autómatas. Hacemos las cosas porque hay que hacerlas, sin sentimiento, sin pasión... Y cuando muestras pasión y te preocupas por lo verdaderamente importante parece que está rozando la línea roja. Pues nada, a ser autómatas. Lo único que me mantiene en pie cada día es convencerme de que soy joven, que estoy en la ...